REVISTA RELAYN, 2026, 10 (2), Mayo-Agosto, ISSN: 2594-1674
Introducción
La distribución del ingreso laboral en México ha sido históricamente
desigual y ha estado condicionada por diversos factores que limitan la
equidad en el mercado laboral formal. La literatura muestra la existencia
de una brecha salarial entre hombres y mujeres en los distintos sectores
económicos (Del Castillo, 2023). De acuerdo con la Comisión Económica
para América Latina y el Caribe (CEPAL, 1970), el análisis de la desigual-
dad adquiere sentido al compararse con distribuciones “óptimas”, aunque
estas sean de carácter conceptual. No obstante, informes recientes eviden-
cian que las brechas persisten, particularmente por razones de género y
estructura ocupacional (Gontero & Ravest, 2025). Esta situación se refleja
en los sectores primario, secundario y terciario, donde persisten las des-
igualdades en los mercados laborales formales (Núñez, Trujillo, González,
Hernández, & Cruz, 2023).
Las desigualdades económicas que afectan los ingresos labora-
les por género profundizan las disparidades estructurales. Según el Conse-
jo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL,
2024), la pobreza y la desigualdad no necesariamente están correlaciona-
das, lo que evidencia la complejidad del problema (Lara, & Pérez, 2025).
Estas brechas se relacionan con factores como el estrato socioeconómico,
la estructura productiva y la inclusión laboral, elementos que, de acuerdo
con la CEPAL (2024), resultan esenciales para comprender las dinámicas
y los retos en sistemas desiguales.
La limitada generación de empleo productivo en América Lati-
na obliga a muchos trabajadores a aceptar condiciones laborales precarias,
lo que perpetúa desigualdades estructurales y afecta la productividad (Ba-
ron, & Scuro, 2023; Rodríguez Pérez, & Meza González, 2021). En Méxi-
co, los avances tecnológicos han desplazado a la población hacia sectores
menos remunerados, ampliando la brecha de género. En este contexto, las
mujeres suelen ocupar empleos con menores ingresos, incluso bajo con-
diciones similares a las de los hombres, lo que refleja una vulnerabilidad
económica persistente (Goren, 2025).
Bajo este contexto, el estudio analiza la distribución del ingreso
laboral por género en la Ciudad de México entre 2018, 2020 y 2022, con-
siderando las diferencias salariales por sector económico y el impacto del
salario mínimo. En particular, se busca responder la siguiente pregunta de
investigación: ¿qué factores explican la distribución heterogénea del ingre-
so por género en la formalidad laboral en esos años?
Después de esta introducción, se presenta la revisión de la lite-
ratura relevante. Posteriormente, se detalla la metodología, seguida de la
estimación del modelo minceriano y del análisis de los resultados. Final-
mente, se discuten las principales implicaciones del estudio y se exponen
las conclusiones y referencias empleadas.
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