Vol. 10, Núm. 2, mayo-agosto 2026  
Análisis sectorial del ingreso laboral por género en CDMX: 2018-2022.  
A Sectoral analysis of job income by gender in Mexico City: 2018-2022.  
Janeth Yadira Rodríguez Galván 1  
Resumen  
Eileen Sofia Castañeda Flores 2  
Este estudio analiza la distribución del ingreso labo-  
Juan Francisco Islas Aguirre 3  
ral por género en la Ciudad de México en 2018, 2020  
y 2022, utilizando el modelo minceriano que evalúa  
factores económicos y sociales que inciden en las dis-  
paridades salariales. Se examinaron variables como el  
género, la escolaridad, la experiencia laboral y el sector  
económico, que revelan que las mujeres perciben in-  
gresos inferiores incluso en condiciones contractuales  
iguales a los hombres. Destaca la relevancia de la esco-  
laridad y los contratos laborales en el incremento del  
ingreso, aunque persiste una brecha salarial significa-  
tiva. Al centrarse en una región urbana, los hallazgos  
podrían no aplicarse a otras zonas del país.  
Recibido: 14/07/2025  
Revisado: 04/10/2025  
Aceptado: 28/01/2026  
Revista RELAYN, Administración y Negocios en  
Latinoamérica.  
Palabras clave  
Disponible en:  
relayn/index  
Brechasalarial,equidaddegénero,mercadolaboral,mo-  
delodeMincer  
Abstract  
is research analyzes the distribution of labor inco-  
me by gender in Mexico City in 2018, 2020 and 2022,  
using the Mincer Equation to evaluate the economic  
and social factors associated with wage disparities. Va-  
riables such as gender, education, work experience, and  
economic sector were examined, revealing that women  
earned lower incomes than men despite having simi-  
lar contractual conditions. ese findings highlight  
the importance of education and employment condi-  
tions in salary increases, while also demonstrating the  
persistence of a significant gender wage gap. Since the  
study focuses on an urban area, the findings may not be  
generalizable to other regions of the country.  
Key words  
Education, artificial intelligence, teaching practice, ethics,  
initialteachertraining  
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REVISTA RELAYN, 2026, 10 (2), Mayo-Agosto, ISSN: 2594-1674  
Introducción  
La distribución del ingreso laboral en México ha sido históricamente  
desigual y ha estado condicionada por diversos factores que limitan la  
equidad en el mercado laboral formal. La literatura muestra la existencia  
de una brecha salarial entre hombres y mujeres en los distintos sectores  
económicos (Del Castillo, 2023). De acuerdo con la Comisión Económica  
para América Latina y el Caribe (CEPAL, 1970), el análisis de la desigual-  
dad adquiere sentido al compararse con distribuciones “óptimas, aunque  
estas sean de carácter conceptual. No obstante, informes recientes eviden-  
cian que las brechas persisten, particularmente por razones de género y  
estructura ocupacional (Gontero & Ravest, 2025). Esta situación se refleja  
en los sectores primario, secundario y terciario, donde persisten las des-  
igualdades en los mercados laborales formales (Núñez, Trujillo, González,  
Hernández, & Cruz, 2023).  
Las desigualdades económicas que afectan los ingresos labora-  
les por género profundizan las disparidades estructurales. Según el Conse-  
jo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL,  
2024), la pobreza y la desigualdad no necesariamente están correlaciona-  
das, lo que evidencia la complejidad del problema (Lara, & Pérez, 2025).  
Estas brechas se relacionan con factores como el estrato socioeconómico,  
la estructura productiva y la inclusión laboral, elementos que, de acuerdo  
con la CEPAL (2024), resultan esenciales para comprender las dinámicas  
y los retos en sistemas desiguales.  
La limitada generación de empleo productivo en América Lati-  
na obliga a muchos trabajadores a aceptar condiciones laborales precarias,  
lo que perpetúa desigualdades estructurales y afecta la productividad (Ba-  
ron, & Scuro, 2023; Rodríguez Pérez, & Meza González, 2021). En Méxi-  
co, los avances tecnológicos han desplazado a la población hacia sectores  
menos remunerados, ampliando la brecha de género. En este contexto, las  
mujeres suelen ocupar empleos con menores ingresos, incluso bajo con-  
diciones similares a las de los hombres, lo que refleja una vulnerabilidad  
económica persistente (Goren, 2025).  
Bajo este contexto, el estudio analiza la distribución del ingreso  
laboral por género en la Ciudad de México entre 2018, 2020 y 2022, con-  
siderando las diferencias salariales por sector económico y el impacto del  
salario mínimo. En particular, se busca responder la siguiente pregunta de  
investigación: ¿qué factores explican la distribución heterogénea del ingre-  
so por género en la formalidad laboral en esos años?  
Después de esta introducción, se presenta la revisión de la lite-  
ratura relevante. Posteriormente, se detalla la metodología, seguida de la  
estimación del modelo minceriano y del análisis de los resultados. Final-  
mente, se discuten las principales implicaciones del estudio y se exponen  
las conclusiones y referencias empleadas.  
70  
Rodríguez, et al. Análisis sectorial del ingreso laboral por género en CDMX: 2018-2022.  
RevisióndelaLiteratura  
El capital humano constituye un factor fundamental para el crecimien-  
to económico, ya que incrementa la productividad al proporcionar a las  
personas habilidades y capacidades (Hanushek, & Woessmann, 2020). Sin  
embargo, su medición enfrenta diversos retos derivados de las desigualda-  
des en la distribución de los ingresos.  
Mincer (1974, 1981) propuso un modelo que relaciona la educa-  
ción, la experiencia laboral y los ingresos, señalando que mayores niveles  
educativos y una mayor experiencia suelen traducirse en mejores salarios.  
No obstante, factores sociodemográficos pueden limitar estos beneficios.  
Por su parte Schultz (1961) destacó ventajas asociadas como la fuerza fí-  
sica, la edad, la residencia y la escolaridad para los hombres jóvenes en el  
mercado laboral.  
La participación en el mercado laboral responde a decisiones  
individuales orientadas a maximizar productividad y el consumo frente a  
cambios económicos (Costagliola, 2021). Un factor clave en este contexto  
es la segregación profesional por género, lo que contribuye a perpetuar las  
desigualdades. Aunque la inversión en capital humano beneficia a ambos  
géneros, su impacto resulta más significativo para las mujeres debido a las  
diferencias en los retornos obtenidos (Becker, 1964; Del Castillo, 2023).  
Históricamente, los hombres han tenido mayores niveles educa-  
tivos y mejores oportunidades laborales, mientras que las mujeres enfren-  
tan barreras sociales y culturales, como la asignación tradicional de roles  
domésticos. Asimismo, los estereotipos de género refuerzan esta segrega-  
ción y limitan su acceso a empleos mejor remunerados (Anker, 1997).  
La disparidad laboral también puede analizarse mediante la se-  
gregación vertical y horizontal en el trabajo. La primera refleja los obstá-  
culos que enfrentan las mujeres para acceder a determinados empleos, es-  
pecialmente aquellos de menor remuneración y menor calificación, lo que  
las relega a actividades artesanales o de cuidado familiar. Por su parte, la  
segregación horizontal posiciona a los hombres como el principal susten-  
to económico, mientras que las mujeres suelen desempeñar roles en dos  
ámbitos: uno vinculado al trabajo remunerado, generalmente con bajos  
ingresos, y otro relacionado con labores familiares o personales (CEPAL,  
2021; Garrido Ortolá, 2023).  
No obstante, en la actualidad, niveles educativos más altos han  
permitido que las mujeres fortalezcan su identidad profesional, alcan-  
zando mayores niveles de satisfacción al ocupar puestos superiores o de  
mayor responsabilidad en comparación con los hombres (Lansky, Ghosh,  
Méda, & Rani, 2017).  
Aunque la teoría del capital humano y la teoría de la segregación  
del trabajo coinciden en considerar las preferencias individuales como un  
factor explicativo, persiste una desigualdad que no solo deriva de las acti-  
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vidades desempeñadas, sino también de la diferenciación salarial, pese al  
incremento en la escolaridad femenina (Nancon, 2022). En este sentido,  
Goldin (2014) destaca una convergencia histórica entre género e ingreso.  
Según la autora, las mujeres han superado a los hombres al combinar una  
carrera profesional con la vida familiar, incrementando su participación  
en la educación profesional y de posgrado, así como equilibrando las horas  
dedicadas al trabajo y al hogar.  
Sin embargo, persisten desigualdades salariales, particular-  
mente entre las mujeres con hijos, lo que Goldin denomina “razones re-  
siduales. Estas discrepancias no solo dependen únicamente del tiempo  
trabajado o del salario, sino también de factores como la capacidad de  
negociación y las aspiraciones de éxito profesional. Asimismo, la autora  
señala que ciertos incentivos laborales, como las horas extras o las condi-  
ciones laborales adaptadas a las necesidades empresariales, contribuyen a  
perpetuar la brecha de género.  
Por otro lado, Wright (2020) y Nancon (2022) identifican una  
dualidad en el mercado laboral: el sector primario, que ofrece mejores  
sueldos y emplea a los trabajadores más especializados, y el sector secun-  
dario, caracterizado por bajos ingresos y alta rotación laboral. Este último  
refleja cómo las concepciones patriarcales sobre el papel de la mujer con-  
dicionan su participación en el ámbito laboral, limitando su inserción en  
empleos formales mejor remunerados.  
Metdología  
El presente estudio adopta un enfoque cuantitativo, sustentado en la me-  
dición objetiva de variables individuales y colectivas, lo que permite ana-  
lizar de manera sistemática la relación entre el capital humano, el género y  
los ingresos laborales en la Ciudad de México. Asimismo, la investigación  
presenta un diseño no experimental, transversal y explicativo (D'Ancona,  
2001; Hernández-Sampieri, 2018).  
La población objetivo está conformada por personas trabajadoras ocupa-  
das en la Ciudad de México, de 15 años y más, que perciben ingresos labo-  
rales y reportan información sobre educación, género, edad, estado civil  
y horas trabajadas. La muestra se obtuvo con base enlos microdatos de la  
Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) y de la Encuesta Na-  
cional sobre Uso del Tiempo (ENUT), elaboradas por el Instituto Nacional  
de Estadística y Geografía (INEGI).  
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Rodríguez, et al. Análisis sectorial del ingreso laboral por género en CDMX: 2018-2022.  
Tabla 5.1  
Conceptualización de las variables  
Variable  
Concepto  
Valor  
Ingreso  
Ingreso mensual percibido por  
trabajo subordinado, trabajo  
independiente o remuneración en  
especie.  
Monetario mensual  
ln_ing  
Logaritmo natural del ingreso.  
Logaritmo natural del  
ingreso.  
Género  
Contrato  
Clasificación del trabajador.  
Formalidad laboral.  
Mujer (1) / Hombre (0)  
Con contrato (1) / Sin  
contrato (0)  
Instrucción  
Años de escolaridad formal.  
Estado conyugal.  
Experiencia laboral potencial  
(edad – escolaridad – 6).  
Sin instrucción (0) a Doc-  
torado (9)  
Casado (1) / Soltero (0)  
Años  
Edo_civil  
Exp  
Exp2  
Experiencia elevada al cuadrado.  
Años²  
Hr_trab  
Horas dedicadas al trabajo sema-  
nal.  
Número de horas  
Hr_hog  
Sector  
Horas no remuneradas dedicadas  
al hogar.  
Actividad económica (según  
SCIAN, INEGI, 2018b).  
Número de horas  
Primario (1) / Secundario  
(2) / Terciario (3)  
Fuente: Elaboración propia  
El modelo de Mincer (1974) se utiliza como herramienta de  
análisis, ya que permite examinar la relación entre el nivel educativo y  
el ingreso, así como cuantificar el rendimiento educativo, las diferencias  
salariales y el impacto de la inversión en capital humano. Además de va-  
riables como la educación, la experiencia y la edad, se incorporan otras  
relacionadas con el género, la situación conyugal, el tipo de contratación,  
el sector económico y las horas dedicadas al hogar y al trabajo. Con base  
en ello, se espera identificar una relación significativa con el retorno mo-  
netario. La ecuación minceriana ampliada es la siguiente:  
In(W)=α + β1edadi + β2géneroi + β3contratoi + β4instruccioni +  
β5 edo_civili + β6exp2i + β7hr_trabi + β8hr_hogari + β9sector1i + β10sector2i  
+ β11sector3i + ε  
Donde:  
In(W) representa el logaritmo natural del ingreso (W) del  
individuo.  
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α es una constante o intercepto que representa el valor es-  
perado del logaritmo natural del ingreso cuando el resto de  
las variables explicativas son igual a cero.  
edadi corresponde a la edad del individuo.  
géneroi es una variable binaria que indica el género del in-  
dividuo.  
contratoi representa el estado contractual del individuo.  
instruccioni corresponde a el nivel educativo del individuo.  
edo_civili representa s el estado civil del individuo.  
exp2i representa la experiencia laboral al cuadrado del in-  
dividuo.  
hr_trabi corresponde a las horas trabajadas por semana por  
el individuo.  
hr_hogari representa las horas dedicadas a actividades del  
hogar por semana.  
sector1i es una variable dicotómica que indica si el indivi-  
duo labora en el sector primario.  
sector2i es una variable dicotómica que indica si el indivi-  
duo labora en el sector secundario.  
sector3i es una variable dicotómica que indica si el indivi-  
duo labora en el sector terciario.  
ε es el término de error estocástico que captura efectos no  
observados del modelo.  
Resultados  
Para el análisis de las desigualdades en el ingreso por género, la tabla 2  
muestra que, durante los tres periodos analizados, las mujeres percibie-  
ron, en promedio, ingresos menores que los hombres. Entre 2018 y 2020,  
la brecha disminuyó significativamente, con una reducción de 40.9%. No  
obstante, en 2022 se registró un incremento de 15.7 % respecto a 2020,  
aunque sin superar el nivel observado en 2018.  
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Tabla 5.2  
Descripción estadística del ingreso trimestral de los trabajadores por género (2018, 2020 y 2022)  
Año  
2018  
Variable  
Media  
Mediana  
20,170.26  
15,407.6  
17,210.93  
14,754.09  
Desviación estándar  
57,824.79  
lngreso_hombres  
lngreso_mujeres  
lngreso_hombres  
lngreso_mqu-  
jeres  
lngreso_hombres  
lngreso_mujeres  
31,965.06  
23,951.65  
25,144.86  
20,406.13  
33,889.79  
35,992.57  
22,213.6  
2020  
2022  
34,504.88  
29,020.66  
24,240.32  
19,177.11  
46,098.23  
41,253.21  
Fuente: Elaboración propia con base en INEGI (2018a, 2020a, 2022a)  
La Gráfica 5.1 muestra los años promedio de experiencia por  
género entre hombres y mujeres. Se observa que, en los tres años analiza-  
dos, las mujeres presentan una media de experiencia superior, con dife-  
rencia de entre dos y tres años respecto a los hombres, siendo 2022 el año  
con la mayor discrepancia.  
Gráfica 5.1.  
Años de experiencia por género (2018, 2020 y 2022)  
Fuente: Elaboración propia con base en INEGI (2018a, 2020a, 2022a)  
La Gráfica 5.2 muestra los ingresos trimestrales de los traba-  
jadores según su nivel educativo. Se observa una disminución de los in-  
gresos de 2020, tanto para hombres como para mujeres, en comparación  
con 2018 y 2022. Asimismo, los resultados evidencian un comportamiento  
más equilibrado de los ingresos en los niveles de educación profesional y  
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maestría.  
Gráfica 5.2  
Ingreso de los trabajadores según su nivel educativo (2018, 2020 y 2022), en pesos mexicanos  
Fuente: Elaboración propia con base en INEGI (2018a, 2020a, 2022a)  
La Gráfica 5.3 muestra el impacto de los contratos laborales en  
los ingresos. En el caso de las trabajadoras, los ingresos de quienes conta-  
ban con contrato aumentaron aproximadamente $7,000 pesos entre 2018  
y 2022, alcanzando un nivel cercano al salario de los hombres con con-  
trato, cuyos ingresos registraron un incremento menor, de alrededor de  
$2,700 en el mismo periodo.  
En 2020, tanto con contrato como aquellos sin contrato presen-  
taron ingresos inferiores en comparación con los demás años analizados.  
Por su parte, los hombres con contrato tuvieron un incremento aproxi-  
mado de $3,000 pesos entre 2018 y 2022, mientras que los hombres sin  
contrato registraron un incremento cercano a $2,000 pesos.  
Gráfica 5.3  
Ingreso por género y tipo de contratación (2018, 2020 y 2022), en pesos mexicano  
Fuente: Elaboración propia con base en INEGI (2018a, 2020a, 2022a)  
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Rodríguez, et al. Análisis sectorial del ingreso laboral por género en CDMX: 2018-2022.  
La Gráfica 5.4 muestra la relación entre la situación civil y los  
ingresos. En 2018, los ingresos de los hombres solteros superaron los de  
las mujeres en aproximadamente $4,000 a los de las mujeres solteras. Asi-  
mismo, los ingresos de las mujeres se mantuvieron prácticamente iguales,  
independientemente de si eran solteras o casadas. Por su parte, los hom-  
bres casados mostraron una ventaja salarial notable.  
Gráfica 5.4  
Ingreso por género según según estado civil (2018, 2020 y 2022), en pesos mexicanos  
Fuente: Elaboración propia con base en INEGI (2018a, 2020a, 2022a)  
La gráfica 5.5 muestra la distribución de las horas trabajadas.  
En los tres años analizados, las mujeres registraron una mayor participa-  
ción en el rango de 0 a 20 horas laboradas. En 2018, poco más de 300 mil  
mujeres trabajaban dentro de este rango, en comparación con menos de  
200 mil hombres. Esta diferencia persistió en 2020, con una brecha cer-  
cana a 90 mil personas, y en 2022 volvió a incrementarse hasta alcanzar  
200 mil. Asimismo, se observa una ligera disminución en la participación  
tanto masculina como femenina durante 2020, posiblemente atribuida a  
las restricciones y cambios laborales durante derivados de la pandemia.  
En 2022, la participación de hombres y mujeres mostró nuevamente un  
incremento.  
Gráfica 5.5  
Tiempo semanal dedicado al trabajo por género (2018, 2020 y 2022)  
Fuente: Elaboración propia con base en INEGI (2018a, 2020a, 2022a)  
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En contraste, la Gráfica 5.6 detalla las horas dedicadas a las  
actividades del hogar. Entre las tres series analizadas, el rango de 0 a 20  
horas concentra el mayor número de hombres. Por su parte, las mujeres  
mantienen una mayor presencia en los demás rangos de tiempo dedicados  
a las tareas domésticas en comparación con los hombres, destinando en  
promedio 0.82 veces más horas a las labores del hogar.  
Gráfica 5.6  
Trabajadores por tiempo semanal dedicado al hogar por género (2018, 2020 y 2022)  
Fuente: Elaboración propia con base en INEGI (2018a, 2020a, 2022a)  
La Gráfica 5.7 muestra la distribución por género en los sectores  
económicos. En el sector primario, la participación de hombres y mujeres  
es prácticamente imperceptible. En el sector secundario, se observa una  
mayor participación masculina en los tres periodos analizados, superando  
los 500 mil trabajadores. Por su parte, las mujeres se mantienen en un  
rango similar durante los tres años, alcanzando un máximo cercano a 200  
mil trabajadoras en 2018. En el sector terciario, se identifica una mayor  
presencia femenina. En 2018, la diferencia superó las 800 mil personas,  
en 2020, alcanzó un poco más de 900 mil; y en 2022, rebasó el millón de  
personas.  
Gráfica 5.7  
Distribución de trabajadores en los sectores económicos por género  
Fuente: Elaboración propia con base en INEGI (2018a, 2020a, 2022a)  
78  
Rodríguez, et al. Análisis sectorial del ingreso laboral por género en CDMX: 2018-2022.  
La Gráfica 5.8 muestra la cantidad de trabajadores que perciben  
entre 1 y 5 salarios mínimos (SM). En 2018, los ingresos de los hombres  
fueron superiores a los de las mujeres: más de 600 mil hombres percibie-  
ron hasta 5 SM, mientras que las mujeres en esta categoría representaron  
aproximadamente 400 mil trabajadoras, equivalente al 61 % y 39 % res-  
pectivamente.  
En 2020, disminuyó el número de trabajadores que percibían  
más de 5 SM en ambos géneros. En el rango de hasta 1 SM o menos, se  
registraron más de 640 mil trabajadoras. Finalmente, en 2022, dentro del  
rango de 1 a 3 SM, la cantidad de fuerza laboral entre hombres y mujeres  
fue similar, aunque disminuyó en los rangos salariales superiores.  
Gráfica 5.8  
Ingresos laborales de los trabajadores por género (2018, 2020 y 2022)  
Fuente: Elaboración propia con base en INEGI (2018a, 2020a, 2022a)  
En la Tabla 5.3 muestra el comportamiento del ingreso por gé-  
nero. Los resultados indican que cada año adicional de experiencia laboral  
incrementa los ingresos en ambos casos, con tasas de 3.29 %, 2.88 % y  
3.01 % para las mujeres, y de 3.81 %, 3.19 % y 4.01 % para los hombres.  
Asimismo, la experiencia laboral potencial presenta un efecto positivo; sin  
embargo, el efecto marginal del cuadrado de dicha variable muestra un  
signo negativo, lo que confirma la existencia de rendimientos decrecientes  
después de alcanzar el salario del trabajador.  
Por otro lado, el contrato laboral favorece particularmente a las  
mujeres, registrándose en 2020 un incremento de 79.10 % en sus ingre-  
sos. La educación formal también mejora las remuneraciones de ambos  
géneros. En 2018 se observaron los mayores incrementos salariales: 10.44  
%, 8.84 % y 10.37 % para las mujeres, y 10.65 %, 9.38 % y 8.67 % para los  
hombres.  
En cuanto al estado civil, las mujeres casadas registraron ingre-  
sos inferiores en 2018 y 2020, (2.68 % y 8.84 %, respectivamente), mien-  
tras que los hombres en la misma categoría presentaron incrementos de  
20.54 % y 24.06 %. En 2022, las mujeres casadas experimentaron un ligero  
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aumento en sus ingresos, inferior al 1 %, mientras que los ingresos de los  
hombres disminuyeron 19.64 %.  
Respecto a los sectores económicos, en 2020 la participación en  
el sector terciario incrementó los salarios de las mujeres en 3.48 % y de los  
hombres en 5.30 %. Finalmente, en 2022, los hombres que trabajaron en  
cualquiera de los sectores experimentaron un incremento salarial del 20%  
al 30%.  
Tabla 5.3  
Resultados de la estimación al ingreso de los trabajadores por género (2018, 2020 y 2022)  
Variable depen-  
diente: logaritmo  
del ingreso  
Función de Mincer (In_mujeres)  
Función de Mincer (In_hombres)  
2018  
Coef  
2020  
2022  
Coef  
2018  
Coef  
2020 2022  
Error  
están-  
dar  
Coef  
Error  
estándar  
Error  
están-  
dar  
Error  
están-  
dar  
Coef  
Error  
estándar  
Coef  
Error  
están-  
dar  
exp  
Expe-  
riencia  
0.0329 0.004 0.0288  
0.005  
0.0301 0.005 0.0381 0.004 0.0319  
0.004  
0.0401 0.003  
exp2  
Expe-  
riencia  
poten-  
cial de  
trabajo  
-5E-04 7.39E- -5E-04 0.000084 -0.0003 8.21E- -6E-04 6.47E-  
05 05 05  
-5E- 0.000069 -6E-04 5.97E-  
04  
05  
con- Situación 0.5418 0.044  
0.791  
0.046  
0.5807 0.044 0.3395 0.035  
0.557  
0.036  
0.3498 0.031  
trato contrac-  
tual; Con  
contrato  
(1), Sin  
contrato  
(0)  
ins-  
Nivel  
0.1044 0.006 0.0884  
-0.027 0.041 -0.027  
0.006  
0.042  
0.1037 0.006 0.1065 0.005 0.0938  
0.005  
0.037  
0.0867 0.004  
0.1964 0.031  
truc- educativo  
ción  
formal  
edo_  
civil conyugal:  
Casado  
Estado  
9.82E-  
05  
0.04  
0.2054 0.037 0.2406  
(1), Sol-  
tero (0)  
hr_  
Número 0.0114 0.001 0.0145  
de horas  
0.001  
0.001  
0.0136 0.001 0.0061 0.001 0.0089  
-0.0056 0.001 -0.006 0.002 -0.003  
0.001  
0.002  
0.0063 0.001  
-3E-04 0.001  
trab  
hr_  
ho-  
gar  
Número -0.007 0.001 -0.004  
de horas  
sec-  
tor  
Activi-  
dades  
-1.094 0.472  
0
0
-0.1973  
0.27  
-0.568 0.253 -0.048  
0.464  
0.455  
0.2554 0.132  
0.2768 0.104  
_pri- primarias  
ma-  
rio  
(1)  
sec-  
tor  
Acti-  
vades  
-0.575 0.291 -7E-04  
0.319  
-0.1879 0.194 0.1035 0.220 0.0965  
_se- secunda-  
cun-  
dario  
rias (2)  
80  
Rodríguez, et al. Análisis sectorial del ingreso laboral por género en CDMX: 2018-2022.  
sec-  
tor  
Activi-  
dades  
-0.514 0.285 0.0348  
0.312  
-0.211  
0.182 -0.014 0.218  
0.053  
0.454  
0.2154 0.100  
_ter- terciarias  
cia-  
rio  
(3)  
Pruebas de significancia estadística  
R-squared  
F-statistic  
0.463  
128.9  
0.432  
0.42  
0.382  
0.354  
0.351  
121.9  
143  
129.6  
125.5  
125.3  
Durbin-Watson  
1.719  
1,507  
1.795  
1,703  
1.731  
1,799  
1.625  
2,040  
1.658  
2,296  
1.765  
2,268  
Número de  
observaciones  
Nota: Nivel de confianza de 95%  
Fuente: Elaboración propia  
Discusión  
Los resultados obtenidos muestran que persiste una brecha salarial entre  
hombres y mujeres en el mercado laboral mexicano, pese a avances en  
experiencia laboral. Estos hallazgos coinciden con Goldin (2014) y con  
la CEPAL (2023), quienes advierten que la desigualdad no se explica úni-  
camente por factores estructurales, sino también por elementos como la  
segmentación ocupacional, la discriminación y los sesgos institucionales.  
Asimismo, los resultados sobre la brecha de género responden a determi-  
nantes sociales y económicos que condicionan el retorno del capital hu-  
mano entre las mujeres, tal como señalan Hanushek y Woessmann (2020).  
Aunque el nivel educativo de las mujeres mejoró entre 2018-  
2022, este avance no se tradujo en empleos mejor remunerados, lo que  
refuerza el planteamiento minceriano sobre el papel de la educación como  
determinante del ingreso (Mincer, 1974). Este incremento en la formación  
educativa no ha sido acompañado por una participación equivalente en el  
mercado laboral formal, que, de acuerdo con Del Castillo (2023) y Garrido  
Ortolá (2023), refleja la persistencia de barreras estructurales asociadas a  
la segregación laboral y los estereotipos de género.  
Asimismo, aunque la proporción de mujeres con educación  
universitaria ha superado la de los hombres, su inserción en empleos bien  
remunerados continúa siendo menor, salvo ligeras ventajas observadas en  
los niveles de maestría y doctorado. Esto confirma la presencia de la segre-  
gación horizontal identificada por Anker (1997) y Lansky, Ghosh, Méda,  
& Rani (2017).  
Por último, los resultados asociados con la remuneración, el  
impacto de la pandemia y el estado civil refuerzan la idea de que las des-  
igualdades de género son multidimensionales. En 2018, la brecha salarial  
superaba los 200 mil pesos anuales y, aunque se redujo ligeramente hacia  
2022, las mujeres continuaron percibiendo ingresos inferiores en todos  
los niveles educativos. Este patrón se agudizó durante 2020, año en que la  
crisis sanitaria provocó una caída generalizada de los ingresos, aunque con  
un efecto más pronunciado en las mujeres, coincidiendo con lo señalado  
81  
Código JEL: M1 Administración de empresas  
REVISTA RELAYN, 2026, 10 (2), Mayo-Agosto, ISSN: 2594-1674  
por Costagliola (2021) y la CEPAL (2021) respecto a la feminización de la  
vulnerabilidad laboral.  
Aunque se observa un mayor equilibrio en los niveles de maes-  
tría y doctorado, las mujeres casadas continúan enfrentando desventajas  
salariales asociadas a la división sexual del trabajo y la carga de cuidados,  
tal como han documentado Nancon (2022) y Wright (2020).  
Conclusiones  
La investigación evidenció la persistencia de disparidades laborales y de  
género en la Ciudad de México, destacando que el 30 % de la población  
concentra la mayor parte de los ingresos. Asimismo, las mujeres conti-  
núan percibiendo ingresos inferiores en comparación con los hombres.  
Aunque las teorías económicas destacan la importancia de la  
edad, la experiencia y la escolaridad como factores que contribuyen al in-  
cremento de los ingresos, esta investigación evidenció que la experiencia  
laboral y su término cuadrático presentan una significancia limitada. Esto  
sugiere que el género constituye un factor más relevante para explicar la  
desigualdad en los ingresos de las mujeres. En este sentido, la segrega-  
ción ocupacional horizontal posiciona a las mujeres en sectores de menor  
remuneración, incluso cuando poseen igual o mayor experiencia que los  
hombres, debilitando la relación entre ingreso y experiencia acumulada.  
En contraste, la escolaridad demostró ser un determinante clave  
para incrementar los ingresos. El modelo también destacó otras variables  
influyentes, como el estado contractual, cuya importancia es especialmen-  
te significativa para las mujeres, ya que les permite mejorar sus ingresos  
por encima de la media. Asimismo, las mujeres solteras muestran ingresos  
similares a los de los hombres, mientras que las mujeres casadas enfren-  
tan una reducción en sus ingresos. Tener pareja implica para las mujeres  
dedicar 0.82 veces más horas a las tareas del hogar que al trabajo formal,  
mientras que en el caso de los hombres ocurre lo contrario.  
En el análisis sectorial, se observó que la Ciudad de México con-  
centra el empleo en el sector terciario, vinculado principalmente con los  
servicios y el comercio. Los hombres predominan en sectores que requie-  
ren mayor esfuerzo físico, como la manufactura, la construcción y el trans-  
porte, mientras que las mujeres se concentran en sectores relacionados  
con el cuidado, la educación y los servicios. No obstante, para las mujeres,  
la participación en cualquiera de los sectores económicos no genera incre-  
mentos significativos en los ingresos.  
En relación con la pregunta general: ¿qué factores explican la  
distribución heterogénea del ingreso por género en la formalidad laboral  
durante esos años?, se identificaron como factores determinantes el lugar  
de residencia, la actividad económica y las características de la población  
82  
Rodríguez, et al. Análisis sectorial del ingreso laboral por género en CDMX: 2018-2022.  
dentro y fuera del hogar. Estos elementos contribuyen de manera signifi-  
cativa a la persistencia de la disparidad en los ingresos.  
La hipótesis general planteada, la cual establece que la pobla-  
ción femenina en el sector formal recibe una remuneración menor de-  
bido a factores socioeconómicos, se confirma con los resultados de esta  
investigación. Los hallazgos evidencian que las mujeres perciben ingresos  
inferiores en el sector formal, independientemente de factores como la  
existencia de un contrato laboral, el estado civil, la pertenencia a algún  
sector económico o la cantidad de horas dedicadas al trabajo y al hogar.  
Por último, las posibles líneas de investigación podrían enfo-  
carse en el análisis de la movilidad social desde una perspectiva intersec-  
cional, incorporando variables como el origen étnico, la región geográfica  
y el tipo de institución educativa. Asimismo, sería pertinente profundizar  
en el estudio de los efectos de la digitalización y de la inteligencia artificial  
sobre las oportunidades laborales de las mujeres con educación superior.  
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Sobre los autores  
1 Profesora investigadora del Instituto Politécnico Nacional - CECyT 12,  
2 Profesora investigadora del Instituto Politécnico Nacional, México. OR-  
3 Profesor investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana, Uni-  
7573-9107  
85  
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